martes, 19 de agosto de 2008

"Evaluación del Esfuerzo percibido" Parte 2


¿Cuán exigente sintió el esfuerzo?
¿Cuánto tiempo más hubiera mantenido el esfuerzo hasta el agotamiento?

Para todos aquellos entusiastas del running, quizás éstas sean dos de las preguntas más interesantes para conocer tu potencial AEROBICO y de esta forma DECIDIR desde la PERCEPCION, la mejor estrategia para concretar eficientemente tareas de entrenamiento y también desempeños en pruebas participativas y/o competitivas.
Desde hace varios años hemos
tenido la posibilidad de venir asesorando científicamente a una creciente población de runners, la mayoría de ellos con objetivos participativos y/o competitivos vinculados a esfuerzos aeróbicos de media y larga duración (10min. a 2hs.) y en algunos casos a esfuerzos superiores a las 6hs.
Lo interesante del tema es que no todos ellos pueden considerarse atletas de alto nivel o rendimiento, sino todo lo contrario, aficionados en busca de una actividad que les permita mejorar su calidad y disfrutar del esfuerzo en contacto con la Naturaleza. Sin distinción de género y con diversos niveles aptitudinales aeróbicos, hemos observado que mas allá de la historia de entrenamiento, es posible detectar en todos una gran sensibilidad para PERCIBIR EL E
SFUERZO sin necesidad de utilización de ninguna herramienta tecnológica en particular.

Ya a inicios de los ’70 el investigador Prof. Gunnar Borg proponía la Escala ORIGINAL de Percepción Subjetiva del Esfuerzo (Fig. 1) por medio de la cual con un listado de PERCEPCIONES intercalado en una escala numérica de 6 a 20 puntos, reconocía la necesidad de ESCUCHAR AL CUERPO.

En un estudio reciente, nuestro equipo de investigación (Antivero et al., 2005 – 2007) observó que la percepción mas solicitada durante la participación en Pruebas Aeróbicas desde 3km a 12km. fue LIVIANO 11 (ONCE).

Puntos Prácticos Remarcables:

• Durante los entrenamientos, si desea utilizar la grasas como fuente energética elija la percepción LIVIANO, lo cual asegurará también una gran eficiencia durante toda la sesión. Si lo hace desde el comienzo no necesitará esperar 20 o 30 minutos para “quemarlas”.

• En Pruebas Aeróbicas participativas y/o competencias con duración mayor a los 30minutos, la decisión de la percepción LIVIANO, siempre será buena elección. Sobre esta base usted podrá imprimir algún cambio de ritmo a ALGO PESADO pero sin comprometer su eficiencia energética.

• Durante los entrenamientos Aeróbicos de Alta Intensidad (VO2max), la percepción PESADO constituye un indicador confiable para comprobar tal característica del esfuerzo. Durante las Pruebas Aeróbicas, no sería aconsejable percibir PESADO en ningún momento salvo casos muy excepcionales.

• No se preocupe si no PERCIBE lo que debería, puede ser que usted se encuentre dentro del 5% de la población que lamentablemente no logra diferenciar con exactitud el esfuerzo.

• Cuando las condiciones temporales o personales no son ideales (frío, calor, falta de hidratación, nerviosismo, etc,), no es aconsejable atender estrictamente a lo que la Frecuencia Cardiaca nos indica, en estos casos la PERCEPCION nos ayudará con precisión a ESCUCHAR AL CUERPO!

• No olvide que para que la PERCEPCION tenga efecto, es necesario asegurar una buena entrada en calor y estar muy atentos a lo que el cuerpo nos dice.



Intente interpretar su SENSACION de esfuerzo TAN HONESTAMENTE COMO SEA POSIBLE, sin pensar cual es su carga física actual. No la subestime, pero tampoco sobreestime. Es su propia sensación de esfuerzo lo importante y NO LA COMPARACION CON OTRAS PERSONAS. Lo que otras personas piensen no es para nada importante. Observe la escala y las expresiones y después defina un número.

“LIVIANO 11” puede considerarse el ritmo ideal al realizar ACTIVIDAD FISICA (por ej.: PEDESTRISMO, CICLISMO, NATACION, CANOTAJE, ETC.) para activar el sistema aeróbico y utilizar conjuntamente con la glucosa, a los ácidos grasos como fuente de energía desde el COMIENZO DEL EJERCICIO.

Por: Enrique Antivero
Prof. Nacional de Educ. Física
Licenciado en Alto Rendimiento Deportivo

Referencias Bibliográficas

Antivero, E, Vargas, C, Parajón, M, Ferragut, MB. Boletín de Investigación (ISSN 1851-345X). Secretaría de Deporte de la Nación, CeNARD, 2005 – 2007.
Borg, G. (1998). Borg's Perceived Exertion and Pain Scales. Champaign, IL: Human Kinetics.
Borg G. Perceived exertion as an indicator of somatic stress. Scand J Rehabil Med. 1970; 2(2): 92-8
Garcin, M. Reliability of rating scales of perceived exertion and heart rate during progressive and maximal constant load exercises till exhaustion in physical education students. Int J Sports Med. 2003 May; 24(4): 285-90.

"Evaluación del Esfuerzo percibido" Parte 1


En la literatura científica especializada se conoce por las siglas REP (rango de esfuerzo percibido), RPE (Rating of Perceived Effort) o escala de Borg. Su creador fue el fisiólogo sueco Gunnar Borg.


El autor ha aplicado la escala para monitorear el entrenamiento de altura en triatletas y en medio fondistas y ha observado resultados provechosos. La escala mantiene una elevada correlación con la FC (Borg, 1970 y Arruza, 1996 en Barrios Duarte, 2002), de ahí que se haya sugerido incluso su empleo para la determinación de las zonas de trabajo. En el entrenamiento cotidiano constituye un valioso complemento de la información que brinda FC. (Nota mia: FC = Frecuencia Cardíaca)

El instrumento consiste en una tabla con números entre 20 y 6, colocados verticalmente y acompañados de valoraciones cualitativas entre muy, muy fuerte y muy, muy ligero (Borg, 1970; en Barrios Duarte, 2002). Se sabe que las valoraciones de un atleta se encuentran influenciadas por el nivel deportivo, el grado de preparación, el estado de salud, la motivación por la actividad y otros factores. La aplicación es muy sencilla, aunque se requiere tener en cuenta algunos principios como la toma estrictamente individual y no emitir criterio alguno, para que las evaluaciones no sean desvirtuadas. Puede emplearse tanto para tareas específicas dentro de la sesión de entrenamiento, como para evaluar la sesión en su conjunto. Puede integrarse a mediciones de FC, lactato, flicker, tiempos, urea, etc. La estimación se realiza respecto al cuerpo en general o a partes específicas donde actúe mayormente el trabajo que se ejecuta, pongamos como ejemplo el esfuerzo percibido en las piernas (RPE - P).

En la elaboración inicial de la escala, se observó que añadiéndole un cero al valor de esfuerzo percibido, se podría obtener una estimación aproximada de la tasa cardíaca (por ejemplo una puntuación de 8 equivalía a 80 pulsaciones por minuto, 15 a 150, etc.), pero posteriormente, no se ha podido corroborar esta equivalencia, aunque sí una relación lineal entre le esfuerzo percibido y la tasa cardíaca, que aconseja la utilización de esta medida subjetiva para evaluar y controlar la intensidad del esfuerzo en el entrenamiento, en la dirección mostrada por Arruza, (1996, en Buceta, 1998), en su interesante estudio con judokas españoles.

Como apunta Pollock (1988, en Buceta, 1998), la relación más precisa entre el esfuerzo percibido y la tasa cardíaca, puede establecerse, en cada caso concreto, de forma individualizada. Así, se puede llegar a saber, por ejemplo, que para el deportista-X, la puntuación 15 en la escala de esfuerzo percibido, suele coincidir con una tasa cardíaca de 150-160 pulsaciones por minuto, mientras que para el deportista Y, la misma puntuación equivale a una tasa de 140-150 pulsaciones y que, con el deportista Z, es difícil establecer una relación fiable entre estas dos medidas. Esta información, puede ser muy valiosa para interpretar la información que aporta la escala, en cada caso particular.

Aunque tras un periodo corto de práctica, la utilización correcta de la escala de esfuerzo percibido de Borg, puede estar al alcance de la mayoría de los deportistas, trabajar con el continuo 6-20, es más complejo que hacerlo con un continuo más habitual como 0-10; y de hecho, el propio Borg (1982, en Buceta, 1998), aún prefiriendo el continuo original (6-20), también contempla esta posibilidad.

En realidad, teniendo en cuenta que el objetivo inicial de conseguir equivalencias estandarizadas entre las puntuaciones de esfuerzo percibido y las pulsaciones por minuto, parece difícil de alcanzar, y que, en todo caso se sitúa en un segundo plano, detrás del establecimiento de relaciones individualizadas en cada caso concreto, puede ser más apropiado que, al igual que respecto a otras experiencias internas, los deportistas aprendan a utilizar una escala de esfuerzo percibido con un continuo de 0-10, en la que 0 represente la percepción de ausencia de esfuerzo y 10 la percepción del máximo esfuerzo posible.

Para cada deportista, la utilización de esta escala más sencilla, junto a la tasa cardíaca u otras medidas fisiológicas que se estimen oportunas, permitirá establecer una relación particular entre el esfuerzo percibido y los indicadores objetivos considerados.

Además de ser más sencillas para calcular las puntuaciones correspondientes, otra ventaja añadida de las escalas 0-10 puntos, es que, a partir de ellas, resultan más fácil transformar la puntuación de esfuerzo percibido (por ejemplo, 7) en el porcentaje de intensidad máximo posible (por ejemplo, 70 %), facilitando el autocontrol de la intensidad durante el entrenamiento.

En la tabla siguiente, puede observarse la hipotética equivalencia aproximada, entre cuatro medidas de intensidad: la escala propuesta por Borg; las pulsaciones por minuto; una escala de 0-10 puntos; y el porcentaje de intensidad máxima posible.

Cualquiera que sea la escala que se utilice, lo cierto es que estos instrumentos pueden ser de gran ayuda en el proceso de evaluación del entrenamiento. Entre sus ventajas, cabe destacar que son pocos costosos y fáciles de incorporar al entrenamiento, sin entorpecer su funcionamiento habitual; al tiempo que constituyen en interesante, fiable y útil indicador de la intensidad del esfuerzo, que proporciona un valioso feedback inmediato de la propia ejecución, fortalece la percepción de autocontrol, aporta información muy valiosa al entrenador y ofrece un dato que, en algunos casos, puede servir para valorar el progreso de los deportistas.

Es más, incluso en los caso que no se encuentre una relación lineal entre las puntuaciones de esfuerzo percibido y las medidas objetivas de esfuerzo (por ejemplo la tasa cardíaca), pueden plantearse interesante hipótesis.


Fuente: http://www.efdeportes.com


Preparando la Media Maratón de la Ciudad de Buenos Aires

Este último tiempo no estoy participando en carreras. Tampoco hubo muchas en estos días de mucho frío. Sólo se disputo hace algunas semanas atrás la Reebok de 10 Km. y después de 2 o 3 años que la corro en forma habitual, me arrepentí de no haber ido. Todo me pasa por cuidar el bolsillo ...

Para el 31 de Agosto se viene la Nike, pero quien me tiene con las pilas más puestas es la Media Maratón que se disputará el 21 de Septiembre por las calles de la Ciudad de Buenos Aires.


En estos días de mayor entrenamiento, empecé a notar que en mi Forerunner 305 se comenzaron a escuchar sus sonidos cada vez más bajos ... Si bien en carrera, no son de gran utilidad, en los entrenamientos para las pasadas o para los cambios de ritmo, el sonido de las alarmas resultan muy útiles. Así que lo envié a revisar ya que se encuentra aún en garantía.

Sigo a la espera que la gente de Geosistemas me diga si hay recambio de equipo.

Mientras tanto me empecé a sentir extraño de salir a correr sin el reloj. Es increíble lo
dependiente que uno se hace hacia la tecnología.

Fue así que llegué a dos artículos que por haberme resultado de carácter interesante, quiero compartir en las próximas dos publicaciones ...

lunes, 14 de julio de 2008

Esos locos que corren

"Yo los conozco. Los he visto muchas veces. Son raros. Algunos salen temprano a la mañana y se empeñan en ganarle al sol. Otros se insolan al mediodía, se cansan a la tarde o intentan que no los atropelle un camión por la noche. Están locos..."


Del autor uruguayo Marciano Durán. Publicado en la Revista Cultura Atleta # 5.


Yo los conozco.
Los he visto muchas veces.
Son raros.
Algunos salen temprano a la mañana y se empeñan en ganarle al sol.
Otros se insolan al mediodía, se cansan a la tarde o intentan que no los atropelle un camión por la noche.
Están locos.
En verano corren, trotan, transpiran, se deshidratan y finalmente se cansan… sólo para disfrutar del descanso.
En invierno se tapan, se abrigan, se quejan, se enfrían, se resfrían y dejan que la lluvia les moje la cara.
Yo los he visto.
Pasan rápido por la rambla, despacio entre los árboles, serpentean caminos de tierra, trepan cuestas empedradas, trotan en la banquina de una carretera perdida, esquivan olas en la playa, cruzan puentes de madera, pisan hojas secas, suben cerros, saltan charcos, atraviesan parques, se molestan con los autos que no frenan, disparan de un perro y corren, corren y corren.
Escuchan música que acompaña el ritmo de sus piernas, escuchan a los horneros y a las gaviotas, escuchan sus latidos y su propia respiración, miran hacia delante, miran sus pies, huelen el viento que pasó por los eucaliptos, la brisa que salió de los naranjos, respiran el aire que llega de los pinos y entreparan cuando pasan frente a los jazmines.
Yo los he visto.
No están bien de la cabeza.
Usan championes con aire y zapatillas de marca, corren descalzos o gastan calzados. Traspiran camisetas, calzan gorras y miden una y otra vez su propio tiempo.
Están tratando de ganarle a alguien.
Trotan con el cuerpo flojo, pasan a la del perro blanco, pican después de la columna, buscan una canilla para refrescarse… y siguen.
Se inscriben en todas las carreras… pero no ganan ninguna.
Empiezan a correrla en la noche anterior, sueñan que trotan y a la mañana se levantan como niños en Día de Reyes.
Han preparado la ropa que descansa sobre una silla, como lo hacían en su infancia en víspera de vacaciones.
El día antes de la carrera comen pastas y no toman alcohol, pero se premian con descaro y con asado apenas termina la competencia.
Nunca pude calcularles la edad pero seguramente tienen entre 15 y 85 años.
Son hombres y mujeres.
No están bien.
Se anotan en carreras de ocho o diez kilómetros y antes de empezar saben que no podrán ganar aunque falten todos los demás.
Estrenan ansiedad en cada salida y unos minutos antes de la largada necesitan ir al baño.
Ajustan su cronómetro y tratan de ubicar a los cuatro o cinco a los que hay que ganarles.
Son sus referencias de carrera: “Cinco que corren parecido a mí”.
Ganarle a uno solo de ellos será suficiente para dormir a la noche con una sonrisa.
Disfrutan cuando pasan a otro corredor… pero lo alientan, le dicen que falta poco y le piden que no afloje.
Preguntan por el puesto de hidratación y se enojan porque no aparece.
Están locos, ellos saben que en sus casas tienen el agua que quieran, sin esperar que se la entregue un niño que levanta un vaso cuando pasan.
Se quejan del sol que los mata o de la lluvia que no los deja ver.
Están mal, ellos saben que allí cerca está la sombra de un sauce o el resguardo de un alero.
No las preparan… pero tienen todas las excusas para el momento en que llegan a la meta.
No las preparan…son parte de ellos.
El viento en contra, no corría una gota de aire, el calzado nuevo, el circuito mal medido, los que largan caminando adelante y no te dejan pasar, el cumpleaños que fuimos anoche, la llaga en el pie derecho de la costura de la media nueva, la rodilla que me volvió a traicionar, arranqué demasiado rápido, no dieron agua, al llegar iba a picar pero no quise.
Disfrutan al largar, disfrutan al correr y cuando llegan disfrutan de levantar los brazos porque dicen que lo han conseguido.
¡Qué ganaron una vez más!
No se dieron cuenta de que apenas si perdieron con un centenar o un millar de personas… pero insisten con que volvieron a ganar.
Son raros.
Se inventan una meta en cada carrera.
Se ganan a sí mismos, a los que insisten en mirarlos desde la vereda, a los que los miran por televisión y a los que ni siquiera saben que hay locos que corren.
Les tiemblan las manos cuando se pinchan la ropa al colocarse el número, simplemente por que no están bien.
Los he visto pasar.
Les duelen las piernas, se acalambran, les cuesta respirar, tienen puntadas en el costado… pero siguen.
A medida que avanzan en la carrera los músculos sufren más y más, la cara se les desfigura, la transpiración corre por sus caras, las puntadas empiezan a repetirse y dos kilómetros antes de la llegada comienzan a preguntarse que están haciendo allí.
¿Por qué no ser uno de los cuerdos que aplauden desde la vereda?
Están locos.
Yo los conozco bien.
Cuando llegan se abrazan de su mujer o de su esposo que disimulan a puro amor la transpiración en su cara y en su cuerpo.
Los esperan sus hijos y hasta algún nieto o algún abuelo les pega un grito solidario cuando atraviesan la meta.
Llevan un cartel en la frente que apaga y prende que dice “Llegué -Tarea Cumplida”.
Apenas llegan toman agua y se mojan la cabeza, se tiran en el pasto a reponerse pero se paran enseguida porque lo saludan los que llegaron antes.
Se vuelven a tirar y otra vez se paran porque van a saludar a los que llegan después que ellos.
Intentan tirar una pared con las dos manos, suben su pierna desde el tobillo, abrazan a otro loco que llega más transpirado que ellos.
Los he visto muchas veces.
Están mal de la cabeza.
Miran con cariño y sin lástima al que llega diez minutos después, respetan al último y al penúltimo porque dicen que son respetados por el primero y por el segundo.
Disfrutan de los aplausos aunque vengan cerrando la marcha ganándole solamente a la ambulancia o al tipo de la moto.
Se agrupan por equipos y viajan 200 kilómetros para correr 10.
Compran todas las fotos que les sacan y no advierten que son iguales a las de la carrera anterior.
Cuelgan sus medallas en lugares de la casa en que la visita pueda verlas y tengan que preguntar.
Están mal.
-Esta es del mes pasado- dicen tratando de usar su tono más humilde.
-Esta es la primera que gané- dicen omitiendo informar que esa se la entregaban a todos, incluyendo al que llegaba último y al inspector de tránsito.
Dos días después de la carrera ya están tempranito saltando charcos, subiendo cordones, braceando rítmicamente, saludando ciclistas, golpeando las palmas de las manos de los colegas que se cruzan.
Dicen que pocas personas por estos tiempos son capaces de estar solos -consigo mismo- una hora por día.
Dicen que los pescadores, los nadadores y algunos más.
Dicen que la gente no se banca tanto silencio.
Dicen que ellos lo disfrutan.
Dicen que proyectan y hacen balances, que se arrepienten y se congratulan, se cuestionan, preparan sus días mientras corren y conversan sin miedos con ellos mismos.
Dicen que el resto busca excusas para estar siempre acompañado.
Están mal de la cabeza.
Yo los he visto.
Algunos solo caminan… pero un día… cuando nadie los mira, se animan y trotan un poquito.
En unos meses empezarán a transformarse y quedarán tan locos como ellos.
Estiran, se miran, giran, respiran, suspiran y se tiran.
Pican, frenan y vuelven a picar.
Me parece que quieren ganarle a la muerte.
Ellos dicen que quieren ganarle a la vida.
Están completamente locos.

Marciano Durán
Marzo 2008



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Sobre el autor
Marciano Durán Rivero es uruguayo, nacido en Florida el 25 de agosto de 1956, y radicado en Punta del Este desde 1979. Periodista y autor de los libros "Crónicas marcianas y uruguayas" (2003 - 2 ediciones), "Marcianitis Crónica" (2005 - 3 ediciones), y "El Código Blanes", que fue galardonado como "Libro de Oro 2007", premio otorgado al libro más vendido del año. A la fecha se ha llegado a la decimoprimera edición. Autor de varias obras de teatro, letras suyas han sido musicalizadas por varios conjuntos y solistas especialmente por murgas del carnaval uruguayo.

Es además corredor amateur de carreras de calle y de aventuras.

lunes, 7 de julio de 2008

Zapatillas New Balance 1062

En Abril de 2007 fui a "The Runners Shop" en la calle Córdoba con la clara idea de comprarme mis primeras Nike Pegassus.
Haciendo caso omiso a los consejos del vendedor, por mi peso y mi contextura física (y pédica); adquirí mis primeras "Naikis".
Duraron poco. Al primer domingo que pude salir y probarlas, no llegué a hacer 5 kilómetros que me quería morir. Los dos arcos de los pies estaban al rojo vivo (realmente estaban ampollados). La plantilla interna de las mismas eran de un material plástico comparable a las bandejitas de los fiambres. Eso unido a un pie medio empanada como el mio hizo una destrucción total en mis pies.
Ahora bien, por suerte en ese comercio atienden como deberian hacerlo en todos lados. Le conté del problema al vendedor y le mostré el estado de las zapatillas (obviamente estaban intactas) y me dijo que cambiara de modelo.
Así fue que por algo más de plata me llevé las New Balance 1061.
Esas zapatillas me resultaron excelentes. Perfectas a mi pie, con buena amortiguación y nunca sentí el tema de tener que amoldarlas. Apenas me las calcé, me di cuenta que eran diferentes ...

Hace un par de dias me habia enterado a través del foro de elkilometro que había llegado al pais el nuevo modelo y viendo que mis zapas ya habian cumplido más de un año, decidí hacer una inversión.

$429. 3 cuotas sin interes ... Igualmente es un golpe al bolsillo, ya que si debemos reponer zapatillas cada 700 a 1000 Kms., debemos invertir esta suma cada aproximadamente 6 meses ...

Ayer, a pesar del clima, salí a estrenarlas y les hice 15 kms. No sentí ninguna diferencia respecto a las anteriores y ahí viene el cuestionamiento ... Habrian cumplido las anteriores el fin de su vida útil ???

Cómo medimos el desgaste de la zapatilla y la pérdida de amortiguación ?
Por lo pronto y hasta encontrar respuesta a esta pregunta, seguiré utilizando el anterior par, y lo iré turnando con el nuevo (es más, hasta creo que si me pusiera en un pie la 1061 y en el otro la 1062 no encontraría diferencias ...!!!)

Algo más. Para los entrenamientos en el gimnasio utilizo unas Adidas Adistar Cushion 5th. edition. Estas zapatillas también me fueron muy cómodas y las había conseguido en el Outlet de Liniers a un excelente precio en Octubre de 2007.
Porque no las utilizo para outdoor ?? Muy buena pregunta. Creo que debe ser porque las otras llegaron primero. No tengo otra respuesta.

lunes, 30 de junio de 2008

29/06/2008: "7 Kleenex 2008"

Una mañana invadida por la niebla.
Si bien al salir de casa no se notaba tanto, conforme iba llegando, al encarar por Libertador y doblar en la barrera de La Pampa, empezó a percibirse un ambiente pesado, brumoso el cual cuanto más próximo al rio iba, peor se veía. Ni que hablar de cuando en plena carrera ibamos bordeando el lago. De los patos sólo el ruido ...

Una carrera de 7 Kilometros, casi tradicional para mi, aunque no recuerdo porque el año pasado no la corrí. Organizada en forma correcta: bien medida, puntual la largada, cupos limitados, señalización de tiempos en prácticamente cada kilómetro (eso es un gran poroto a favor), hidratación mas o menos a mitad de carrera, aunque acá va algún punto en contra: agua en vaso !! y bastante acotada la bebida al final: una botellita de Gatorade por persona ...

El hecho de entregar las remeras dias previos a la competencia, hicieron que mucha gente lleve esa vestimenta. Muy pintoresco. Un toque de color también, es que diferencian entre la remeras masculinas y las femeninas. Y creo que por ser una distancia corta, se atreven muchas mujeres para participar ... Mirando en la planilla de clasificación, sobre un total de 2354 participantes hay 819 damas (un 35 % del total).
Una cosa más respecto a la organización: se está haciendo costumbre en las carreras de Palermo que usemos siempre un circuito establecido (Figueroa Alcorta y Monroe la largada, entramos por el lago, bordeamos el Club de Golf, bordeamos el otro lago, le damos por Figueroa Alcorta y volveemos por F. Alcorta ...) Está todo bien con el tema del tránsito ya que molestamos poco y nada, pero digo yo: "No nos empezaremos a aburrir de correr siempre por el mismo circuito ???"

Ahora a relatar un poco de como corrí ...
Tenía pensado tratar de mantener entre 4.20 a 4.30 por kilometro y así entrar en 31:30 o por debajo de esa marca.
Largué (como siempre) a las chapas y creo que los trabajos de musculación que vengo haciendo estas últimas dos semanas me pasaron factura ya que luego de los primeros 3 Kms. no pude mantener ... Suena conocido, no ? Bueno. Tengo tiempo para inentar ir mejorando ...


1 00:03:57 00:03:57
2 00:08:20 00:04:23
3 00:12:50 00:04:30
4 00:17:30 00:04:40
5 00:22:19 00:04:49
6 00:27:12 00:04:53
7 00:31:48 00:04:36
7.04 00:31:58 00:00:10

Un promedio de 4.32 por kilometro.

.. y una frecuencia cardíaca muy elevada, lo que me da a pensar que nuevamente que quemé al comienzo ... Estoy por encima de las 175 ppm antes de los 700 primeros metros (ver línea roja)


Prácticamente toda la carrera en zona 5 ... Se quemaron las naves ...


No pude llegar a bajar los 31:30 pero creo que no está mal.
Acá van dos capturas del circuito (una con el Google Earth y otra provista por el SportTracks y Mapear)



Y por último algunas fotos donde me he encontrado. Esta vez no aparecí tanto en adorocorrer.com.ar y sin embargo me fotografió en varias oportunidades el de fotosdeatletismo.com.ar

La primera, aproximándome al primer kilómetro

Y esta última, sobre el sprint final ...


Con tiempo subo un par de artículos interesantes que andan dando vuelta por la web.

jueves, 19 de junio de 2008

01/06/2008: "Luis Pasteur"

La carrera de las 'muestras gratis'.
Organizada por la Obra Social L. Pasteur, es una carrera de 10 kms. Ya van 3 temporadas que la corro y está muy buena, por su organización y por la relativa poca cantidad de gente que participa. Creo que la inscrpción era hasta 2500 personas, pero clasificados al final fueron mucho menos de 1000.
Siempre en esta carrera, las promotoras te llenan de muestras. Desde vitaminas hasta productos pédicos (para pie de atleta, obvio !!).
La carrera estaba prevista para el 20 de Abril pero fue suspendida en su momento por el problema del humo en la ciudad de Buenos Aires ...

El día anterior para mi, fue muy complicado. Con algunos problemas personales que hicieron que termine hecho bolsa mentalmente y a las 2 de la mañana. Dudé mucho en ir, pero como tampoco podía dormir, decidí utilizarla como 'descarga'. Lo sentí mucho eso en la carrera ya que si no estás bien concentrado o bien distendido, en mi caso, jugó en contra ... Además, casi me quedo a pie ya que el auto no quería arrancar temprano en la mañana... Por suerte, se apiadó en el último minuto, donde estaba por largar todo y volver a la cama.

Pero bueno, está bien que haya ido. Los problemas no los iba a solucionar quedándome ...

Acá va el resumen de los parciales:

1 00:03:58 00:03:58
2 00:08:18 00:04:20
3 00:12:43 00:04:25
4 00:17:24 00:04:41
5 00:22:13 00:04:49
6 00:27:06 00:04:53
7 00:31:58 00:04:52
8 00:36:53 00:04:55
9 00:41:45 00:04:52
9.89 00:45:53 00:04:08


Primero, segundo y tercer parcial a las chapas !!!. Pero me quemé. No se si por el estado anímico o que, pero después no la pude disfrutar para nada ... sobre el final me venía cayendo hasta el punto de decir "listo. Ahora la camino".
Por suerte en los últimos 500 aproximadamente, apareció el profesor del gimnasio y me le pegué atrás al ritmo que venía y pude terminar por abajo de los 46 minutos nuevamente.

A un paso promedio de 4.38 por kilómetro y una frecuencia cardiaca promedio de 169 ppm.

En la siguiente gráfica se notan los 3 primeros kilómetros por debajo de los 4.30 y el repunte sobre el final ...

Una vista del circuito:


Y acá, una distribución Gaussiana sobre los 573 clasificados indicando donde estoy respecto a la media por el tiempo empleado:


Si bien no me encontré en ninguna foto de mi llegada, si aparezco en la que fui a buscar a mi hermano cuando el estaba llegando, asi que acá aparecemos los dos (fotosdeatletismo.com.ar)
Se viene la Kleenex así que pronto novedades ...